Antisblog

Solamente eso mismo

hablamos de tu fuerza

Me gustaría que todo fuera tan sencillo
como decir que me fascina tu fuerza.

Que no mueves montañas,
ni falta que hace,

No obstante, sin sacar las manos de los bolsillos
separas las tristezas pares de las impares,
las que le invitan a uno al insomnio irrevocable
de las que se esfuman solamente tratando
el arte de la sonrisa.
Y luego las archivas, todas ellas, en olvidos intercambiables
con gran espíritu práctico.

Tu fuerza tiene la agradable costumbre
de sujetarme y caminarme hasta el hogar
más próximo.

Y es más: apenas los días comienzan
a descubrirse como un interminable ir y volver
de cuartos, y medias y en puntos,
y los relojes superan el punto-de-no-retorno
te empeñas en retornar la rutina hasta el punto
invisible de los inicios, ya sabes, en enormes playas
cubiertas de arena fina, de primeras palabras y de regresos.

Por eso, aunque no mueve montañas,
me fascina tu fuerza:

Esa terrible diablura que me saca la sonrisa
de allá donde esté escondida,
cuando me burlas, cuando te dejas perseguir
y justo en el momento en que te atrapo, me atrapas.

Esa risa que avanza como la infantería borracha
de la alegría,
que avanza y avanza, y no puede disimular
la fuerza que la empuja y empuja,
la fuerza que me observa desde el fondo de tu mirada
tan ajena a todo, tan seria.
Tan hermosa.

Viernes, 4 Septiembre 2009 Publicado por Peregrinov | , poesía | | Aún no hay comentarios

kilómetros

En mi mapa del tesoro, queda claramente definido
que son quinientos kilómetros de largo camino.
Una vez llegado al punto correspondiente,
siempre bajo las coordenadas indicadas,
indica el procedimiento indicado
que hay que cavar, y acabar,
profundamente, hasta encontrar
la piel antes que el hueso.

Posteriormente,
y dejando a un lado mapa, planes y tesoros,
no he podido evitar reflexionar acerca
de los quinientos kilómetros,
así tan redondos,
y me he decidido a manifestar mediante este escrito
que me da tras la oreja, es decir, la intuición genuina,
que al fin y al cabo, los quinientos kilómetros
podrían ser

sal y sed
y agua de lluvia fresca
fragancia, mañana limpia y mierda,
amor, Sabines, facturas,
tu demanda, mi presencia, y más facturas,
mariposas y gusanos,
ausencias que enfrían la casa
y sábanas húmedas,
paredes asexuadas, el culebrón de sobremesa,
la salsa caribeña en tu cintura
y un despertador ubicado en mala hora.

Podrían ser.

Sin embargo, quinientos kilómetros es exactamente
la diferencia entre estar y ser,
en fin, puedo afirmar con exactitud
que quinientos kilómetros son algo más, y diferente,
a la distancia hacia ningún tesoro.
Antes bien, la respuesta evidente
a tal distancia
comprende la imposibilidad de conciliar
tu mirada de niña imposible
con la adulta voluntad, sensata y aceptada,
o la noche alzada más arriba de los sueños
con tu sueño y el mío.

Creo que después de todo esto
te ha quedado claro que es más sencillo
acercarme hasta tu lindo oído
y susurrarte que te quiero cerca,
y no a quinientos kilómetros,
así, tan lejos, que no puedo acercarme
a tu vestido de noche, de piel y ansiedades.

Resulta evidente que en ocasiones
decir te quiero, y te quiero cerca,
es más complicado de lo que parece.
Al fin y al cabo, yo no soy un poeta,
ni lo pretendo.
Tan sólo quiero que comprendas
que estas letras, son el mapa y el tesoro,
que te contienen, al igual que a la distancia,
que podría decirte al teléfono, sencillamente,
que te echo de menos.
Pero no debe ser así.

Te mereces estas letras.
Y un poema sobre distancias.
Y la luna, y el sol.
Y una historia sobre tesoros perdidos y encontrados,
y vueltos a perder.

Mientras tanto, yo te prometo firmemente, que mañana
estaré contigo.
Y mañana, está claro, es siempre.

Sábado, 7 Junio 2008 Publicado por Peregrinov | , Yo | | Aún no hay comentarios

participio perfecto

La vida es inmensa. Cada movimiento decide los que llegarán a continuación. No existe un paso que no abra un nuevo camino. Y es por esto, que no puedo soportar el vértigo al calibrar todas las posibilidades que han existido para que no te conozca, para que finalmente, hace ya casi un año, no hubieras asomado tu mirada de niña inocentemente malvada, tu mirada y tu voz, y todos tus “tus” que ya lo sabes -bien lo sabes- me tienen atrapado en la más hermosa prisión que jamás hubiera podido imaginar. Todos los errores, todo el dolor, la espera de ilusiones que jamás llegaron, toda la juventud -la de verdad, no la cronológica- que se fue al garete porque de verdad existen las calles en sombras, todo lo doy por bueno, por merecido, si finalmente pude encontrarte para que me acompañes en el resto del camino. Y bien, si no en el resto, mientras nos apetezca.

La vida es inmensa. Qué bien huele tu piel. Dos grandes verdades irrenunciables.

Y hoy que cumples años, debes perdonarme. Porque quiero celebrarte en mi vida más que ninguna otra cosa, más que tus aniversario de nacimiento. Deseo celebrar las verdades que nos pusieron un día frente a frente. Deseo celebrar aquella noche en que te acompañé hasta un portal de adiós, hastalavista, quetevayabien, y contra todo pronóstico doblé un recodo en tu perfume, y encontré la piel de tu cuello -qué bien huele tu piel- junto a mis labios. Voy a celebrar aquella noche, y que hoy cumples tus años, y que no tenemos tarta, pero sabes, tampoco tenemos la ropa encima. Así que ahora mismo voy a dejar de escribir estas letras, bajaré unas escaleras hasta encontrarte ocupada, concentrada, y voy a tratar de desocuparte y desconcentrarte con la infantería afanosa que espera en la punta de mis dedos.

Porque hay que celebrarlo.

Feliz cumpleaños, mi vida.

Te miro.
La noche llena de pinceles
deja su luz en tu cintura.
Estas hecha de frutas.
Brillas manzana
hueles limón
labios naranja
durazno tu piel almibarada.
Bebo de tu hondura y ebrio
de vino derramado
no sé qué hacer con tantos besos
y te miro.

Gabriel Impaglione

Domingo, 25 Mayo 2008 Publicado por Peregrinov | , Yo | , , , , , | Aún no hay comentarios

noche de viernes

Ocurrió el milagro, y no sé muy bien cómo. Pongamos que te encontré como un princesa desvalida, en un alto castillo guardado por doce dragones de doce colas. Pongamos que debí vencer todas las dificultades, a riesgo de mi vida, para liberarte de tu habitación con ventana de arco apuntado, para alcanzarte la libertad en nombre de altos valores, quién sabe cuáles, de esos que solamente un caballero sobre alto corcel puede mantener.

En realidad, fue un poco más sencillo. Para empezar, yo no tenía corcel. Todo lo más, un auto pequeñito con el que eliminaba las distancias y las cirscunstancias, en la medida de mis posibilidades. Tampoco existieron altos valores caballerescos. En realidad, solamente tuve la lectura de tu piel en fines de semana, en días perdidos entre las lluvias del invierno que iba contando nuestra historia, en endecasíalbos de rima asonante, sin dramatismos, pero con una enorme luna con una mirada tan buena como la de tus ojos.

Y ahora quiero darte el mundo en una mano, y en la otra, un poquito de chocolate. Y ahora, que estás aquí a mi lado, mi mayor deseo es que cada día continúe igual, que tu piel se mantenga tan cerquita, que la luna de mis poemas se mantenga en tu mirada igual que ahora mismo.

Lo que yo quiero es arruinar las metáforas, destruir los poemas, nada de verso y sonajero; solamente me importa decirte que mi único deseo es que estés conmigo, arruinando los cotidianos del tráfico y las facturas. Como ahora mismo, te das cuenta, en que me esperas entre las sábanas. Sin teorías estériles. Sólo tú y esta noche, y la piel de los dos contando las verdades que no están escritas en ningún lado. Sólo tú y yo esta noche. Y siempre.

Sábado, 17 Mayo 2008 Publicado por Peregrinov | , Yo | , , | Aún no hay comentarios

mi novia quiere un ataud

… para dormir cada noche. Yo, haciéndome el loco, le regalo este poema:

Soy mi cuerpo. Y mi cuerpo está triste, está cansado. Me dispongo a dormir una semana, un mes; no me hablen.

Que cuando abra los ojos hayan crecido los niños y todas las cosas sonrían.

Quiero dejar de pisar con los pies desnudos el frío. Échenme encima todo lo que tenga calor, las sábanas, las mantas, algunos papeles y recuerdos, y cierren todas las puertas para que no se vaya mi soledad.

Quiero dormir un mes, un año, dormirme. Y si hablo dormido no me hagan caso, si digo algún nombre, si me quejo. Quiero que hagan de cuenta que estoy enterrado, y que ustedes no pueden hacer nada hasta el día de la resurrección.

Ahora quiero dormir un año, nada más dormir.

Jaime Sabines

Jueves, 8 Mayo 2008 Publicado por Peregrinov | De otros, , poesía | , , , | Aún no hay comentarios

canciones

Hoy desperté a las 6.10 a.m.
y estabas a mi lado.
Regresé a casa a las 15.20 p.m.
Y estabas a mi lado,
pero no estabas.

Tu silencio arrastra las sombras
de antiguos fracasos hasta mis talones, y esta vez,
me prometo, esta vez no.

Te quiero feliz, pero no sé en qué
parte me encuentro de este plano inmenso
de locos, sordos, de este
enorme mundo de hijos de puta.

Yo te traería la luna lunera, o el sol,
o la playa paradisíaca de la que siempre
sueñas.
Te pondría entre las manos el amanecer
de un día prometedor, con todo por llegar.

Sin embargo, lo único que me importa
ahora mismo
siempre
es que de nuevo,
siempre,
me beses, y sonrías,
y cantes mientras cumples
con los agotadores cotidianos
como tú haces, como
siempre
has hecho,
derrotando a este puto mundo
con la fuerza de tus canciones.

Las canciones. Quiero tus canciones.
No tu silencio.

Miércoles, 7 Mayo 2008 Publicado por Peregrinov | , Yo | , , , | Aún no hay comentarios

lo que deseo contarte antes de dormir

Antes de dormir, deseo contarte
que he llegado al claro convencimiento
de que en esta vida, después de todo,
disfrutar de la sencillez de sucesos
como la suavidad de tus dedos
o de la respuesta rápida de tu sonrisa
ante todo,
es el remedio eficaz contra los relojes
las corbatas, las facturas y toda esa mierda
que pretende conquistarnos los días y las horas.
Tú, mi vida, eres algo más que una razón para vivir.
Eres esta noche completa, desde que se va el sol
hasta la mañana. Eres estas líneas, y el tiempo
que pasa entre ellas.

Antes de dormir, deseo contarte
que he llegado al claro convencimiento
de que el hecho de mi inmerecimiento
del calor tuyo entre las sábanas,
de la eterna rebeldía de tus ricos rizos
sobre la almohada,
o del naufragio de mis defensas
frente a tu sencillez,
he llegado al claro convencimiento, te digo,
de que todo ello es un claro antídoto
contra el tiempo de los ahogos,
de las demandas desmedidas,
o de los espacios sin vistas al exterior.

Buenas noches, mi vida. Hasta mañana.

Domingo, 4 Mayo 2008 Publicado por Peregrinov | , Yo | , , | Aún no hay comentarios

ollos acastañados

ollo acastañados

Ollos verdes son traidores,
azules son mentireiros,
negros e acastañados son firmes
e verdadeiros

Viernes, 2 Mayo 2008 Publicado por Peregrinov | | | Aún no hay comentarios