Antisblog

Solamente eso mismo

A un palmo del suelo

Como en la sala previa al quirófano,
me despido silenciosamente, por lo que pueda pasar,
mientras tu espalda se vuelve más espalda que nunca.
Apenas soy consciente de que te estoy buscando
en cualquier lugar donde no pueda encontrarte.
Las leyes de la física se empeñan en despegarse
de las suelas de mis zapatos,
y floto como un imbécil hasta la retroescena
de la realidad.
Ya no me importa tanto que un día y otro día
sea siempre el mismo. No me importa
que el sudor de corbata y convenio colectivo, y la sangre fría
de la nómina de fin de mes finalmente anudaran
mis dedos y convirtieran los anhelos en muñones
secos.
Sin embargo, no puedo permitir el silencio espeso
y preparado, la despedida de cuerpo presente,
tu mirada de verdugo y acerada atravesándome como
manteca blanda.
Sé que volverás, así lo haces siempre, como un mar
rizado y negro. Sabes seducir las distancias
hasta el punto en que falta el aire entre las bocas, cuando decidimos
que la solución óptima se encuentra a un palmo
del suelo, sobre un colchón ruidoso

Martes, 23 Junio 2009 Publicado por Peregrinov | Uncategorized | | Aún no hay comentarios